Juntamos labios en la mentira efímera de tu boca, aquella maquina de la mentira silenciosa, a esos besos en el sur de mi cuerpo sudoroso sediento de tu cuerpo, de tus montes gloriosos, en tus pechos oscuro y engañosos como el reflejo de tus ojos.
Tus cavernas húmedas, gran fuente de gloria, aquella cintura de cera, que me erecta de emociones y pensamientos carnales, y despiertas a aquel ardor con tu mira, y escupo fuego por la boca, y te como la mirada.
Soy tu caníbal, aquellas noches en que el sol, baja a tu alcoba, nos quemamos en brazas y damos falsos significados a la palabra gloria.
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